
Djamila Fortes
Djamila Fortes pinta ciudades de noche, cuando la lluvia convierte las calles en espejos. Nacida en Lisboa en una familia de Mindelo, creció entre dos puertos y todavía pinta como quien busca el camino de vuelta a casa.
Trabaja deprisa con la espátula y aplica el color en gruesos relieves que atrapan la luz: violeta, mandarina, un cobalto repentino. De cerca, sus lienzos son casi abstractos. Basta dar un paso atrás para que se enciendan las farolas.
